LA PREVENCION DE CARIES Y
LA IMPORTANCIA DEL FLUOR

La caries es la enfermedad oral más frecuente y aumenta su incidencia a medida que avanza. Su índice de aparición ha crecido a nivel mundial, y por ello en la odontología se intenta reducir de la forma menos agresiva posible.

COMO SE PRODUCE LA CARIES

Es producida por el Streptococus mutans, germen presente en la placa bacteriana que al mezclarse con azúcares simples (repostería, caramelos, etc.), los metaboliza, descomponiéndolos y convirtiéndolos en ácidos, que al contactar con el esmalte hacen que este se desmineralice y aparezca la caries. Esta comienza como una mancha blanca inicial, que si no llega a tratarse convenientemente y a tiempo, progresará hasta ser una caries “visible”.

COMO PREVENIRLA

En principio, se intenta concienciar al paciente que ante cualquier tratamiento, el método más efectivo es la prevención, y en este caso, se utiliza el flúor como uno de sus principales medios.

Para evitar la caries, existen diferentes medidas que podemos clasificarlas en:

Medidas primarias que consiste en reducir los hidratos de carbono de las dietas, uso de técnicas de higiene dental y tratamientos en clínica.

Medidas secundarias aplicación de técnicas de odontología restauradora sobre las lesiones primarias (obturaciones).

Medidas terciarias aplicación de técnica de endodoncia, para lograr la conservación de la pieza dentaria y su función, mejorando así la salud general del paciente.

ACCION DEL FLUOR SOBRE LA CARIES Y EL DIENTE

La acción del flúor sobre la caries inicial aumenta la resistencia del esmalte frente a los ácidos de la boca, por otro lado también inhibe el desarrollo del germen que la produce y su unión a la placa bacteriana.

En el esmalte, la incorporación del flúor se hace de manera diferente según el periodo de desarrollo que se encuentre:

En el diente en formación actúa durante su crecimiento, ya que el flúor ingerido llega a la boca a través de la sangre, rodea al diente haciéndolo más resistente, teniendo siempre en cuenta la cantidad ingerida.

En el diente formado y erupcionado, se incorpora principalmente desde el medio bucal a la superficie del esmalte, haciéndolo más resistente a los ácidos, dándole más dureza y resistencia a la aparición de la caries. Este tipo de flúor se encuentra en las pastas dentales fluoradas, geles, colutorios, etc.

Antes de comenzar cualquier tratamiento con flúor hay que tener la alimentación del paciente, es decir, si recibe aporte extra de flúor en alimentos o en el agua, ya que un exceso de flúor podría causar la fluorosis, que consiste en un defecto en la formación del esmalte dental, dando al diente un aspecto diferente, que va desde manchas blanquecinas color tiza hasta un marrón oscuro, afectando incluso a la firmeza del esmalte dental; por lo tanto la aplicación de aportes extras debe realizarse en casos específicos.

Existen varias formas de aplicación, hay presentaciones que pueden usarse sólo en clínica y otras que se pueden dosificar en casa. Las dosis para el suministro de flúor siempre deben ser controladas por el odontólogo.

En conclusión, se puede decir que el flúor actúa como buen agente anticaries y remineralizante del esmalte dental, es decir, puede llegar a eliminar esa primera lesión de caries que se presenta en forma de mancha blanca. También actúa como aislante de los cambios de temperatura ayudando a reducir la sensibilidad.

 


Dientes con fluorosis